• fernandapiedra

3 libros que cambiaron mi vida para siempre

Las personas cambian, ¿o no? Yo sé que algunos aspectos de mi personalidad están ahí, y no se han modificado en aaaños. Como el hecho de tener pensamientos rumiantes. Meh. Pero on the bright side, me considero muy creativa. Yei. Bueno, el hecho es que la lectura de ciertos libros me han hecho ser la persona que soy hoy. ¿Y si les dejo aquí un mega resumen tipo El Rincón del Vago? ¿Se inspirarán también a hacer cosas lindas por la vida este 2021 (además de las que ya están haciendo, claro está)?


La fundadora del movimiento zero waste, Bea Johnson, llegó a mí a través de un video de Youtube. No puedo recordar por qué. No puedo recordar tampoco si fue antes o después de ver el documental An Inconvenient Truth de Al Gore (y ni sé por qué o cómo llegué a esta pieza audiovisual, pero ¡qué bueno que lo hice!). De cualquier forma, ordené el libro ‘Zero Waste Home’ de Johnson a través de Amazon y lo devoré. En él, ella explica cómo es posible reducir la basura anual de un hogar, al tamaño de un frasco de vidrio de medio litro. La autora dice que se trata de "una filosofía basada en un set de prácticas orientadas a reducir la basura lo máximo que se pueda". Esas prácticas incluyen las 5R: Rechazar, reducir, reutilizar, reciclar y rot (compostar). Esto es, rechazar lo que no necesitas (como lápices de regalo de un banco o retailer); reducir lo que sí necesitas (hacer un decluttering), reutilizar lo que se tiene (las plantas pueden actuar como limpiadores de aire); reciclar (si hay que comprar, elegir vidrio, metal o cartón) y rotting (compostaje).


Conversamos sobre lo anterior con mi marido, y decidimos probar el estilo de vida cero residuos. ¿Qué había por perder? ¿Qué había por ganar? Comenzamos LENTAMENTE, en el baño, haciendo algunos reemplazos. Un poco de desodorante natural por aquí. Pasta de dientes casera por allá. Un cepillo de bambú en lugar del plástico (que hasta entonces JAMÁS habíamos reciclado). Luego dimos el paso hacia los pañales de género para nuestro Clemente. Y después, ¡uf! Ya les iré contando.


In Praise of Slowness, del galardonado periodista canadiense residente en Londres, Carl Honoré, llegó a mis manos después de terminar el PDF ilegal en Internet. No me pude aguantar. El autor explica cómo en esta era del agotamiento estamos enfermos y preocupados por la eficiencia, intentando hacer todo lo más rápido posible, en el menor tiempo posible. Y así, detalla que el lema “slow is beautiful” (lo lento es hermoso) es una revolución cultural contra la noción de que la velocidad siempre es mejor. No se trata de hacer todo a paso de tortuga, se trata de buscar hacer todo a la velocidad adecuada, saboreando las horas y los minutos, en lugar de simplemente contarlos. Es calidad sobre cantidad. En una palabra, es equilibrio.

En el texto también se revisa el comienzo del movimiento lento (años 80, Italia, Carlo Petrini, fundador del Slow Food) y se refiere al sexo lento, la medicina lenta, el trabajo lento, el ocio lento, la paternidad lenta y las ciudades lentas. No hay un capítulo sobre moda lenta, pero existe y también les puedo contar sobre eso más adelante.


Luego vino Stuffocation (algo así como sofocación de cosas), de James Wallman. El "vivir más con menos" resonó fuerte en mí. Yo estaba acostumbrada al maximalismo... De acuerdo a Wallman, los seres humanos están padeciendo esta aflicción, pero no se han dado cuenta totalmente. Agrega que estamos viviendo una crisis de desorden, lo cual es el equivalente material a la epidemia de obesidad. Y está causando ansiedad, estrés y depresión, según una nueva investigación. Por otro lado, dice el futurólogo-orador y activista, estamos tomando decisiones en una época de abundancia, utilizando herramientas mentales perfeccionadas en una época de escasez. Tenemos millones de años de evolución y el instinto nos dice que comamos tan a menudo como podamos y tanto como podamos. Esta es la psicología evolutiva que es clave para entender por qué seguimos queriendo y comprando más incluso cuando ya tenemos más que suficiente. Pero, ¿por qué la sofocación de cosas conduce ahora a una forma de vida post-materialista?

¿Cómo es que estamos reemplazando ahora el antiguo sistema de valores donde posesión significa estatus, identidad ("materialismo") con una nueva forma de vida (que él llama "experiencialismo")? Hay varias explicaciones de por qué nos estamos alejando de la posesión de cosas (ambientales, económicas, políticas, demográficas) y sugiere que ya estamos viendo los primeros signos de esta nueva era. Es un momento en el que elegiremos nuestros trabajos en función de lo que queremos hacer, en lugar de lo que tenemos que hacer para pagar por cosas que no queremos. Expresaremos nuestras identidades a través de actividades, aventuras y encuentros. Estaremos menos impresionados por lo que la gente tiene y es más probable que nos interese lo que otros hacen. Las políticas gubernamentales también deberían cambiar, con menos preocupación por la economía y el producto interno bruto (PIB) y más interés en nuevas medidas de progreso.


Todas estas páginas y experiencias personales, me han guiado para encontrar lo que llamo un minimalismo con propósito, es decir, lo esencial para vivir de forma más balanceada, consciente y ecoamigable. Y tengo un mensaje para ustedes: Al embarcarse en un viaje verde, garantizado que se van a sentir más en control de sus vida. Esta ha sido mi sensación. También van a experimentar la consciencia de ciertos aspectos del entorno que antes pasaban desapercibidos, y verán oportunidades en todos lados. Paralelo a lo anterior, van a descubrir ciertas habilidades que quizás no sabían que poseían, lo que llamo “súper poderes”, y se van a sorprender. Y cuando pueden hacer ciertas cosas por sí mismos/as, y pueden regalar eso de autoría propia, la satisfacción es máxima para el que lo hace, e invaluable para el que lo recibe. Entenderán por qué “menos es más” y las vitrinas dejarán de llamar la atención, así que ¡ahorrarán dinero! Por otro lado, probablemente conocerán nuevas personas con ideas afines a las suyas, y tal vez, se abran los horizontes en términos de desarrollo profesional. Quizás lo más hermoso, es que se sentirán en armonía y paz con la Tierra.


Y por todo esto, ya no hay vuelta atrás.


Cariños,

Feña

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